Recepción al Papa León XIV en el Palacio Real – Reception for Pope Leo XIV at the Royal Palace.

Antes de la llegada de los Reyes de España y del Papa León XIV al Palacio Real de Madrid, escenario donde le será ofrecida la recepción oficial al segundo por parte de los primeros, la Guardia Real marcha por la Calle Bailén hacia la Plaza de la Almudena. El Escuadrón de Escolta Real continúa por dicha calle, mientras que el resto de las unidades se concentran en la plaza.
La afluencia de visitantes es inmensa en los alrededores del palacio y de la Catedral de la Almudena, así como las medidas de seguridad en todos los accesos. En este despliegue participan fuerzas de la Guardia Real, del Servicio Secreto, de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, incluyendo grupos de élite de todos los cuerpos citados. Numerosas comitivas de coches oficiales recorren la Calle Bailén hacia la Puerta de Santiago del palacio, por donde sus ocupantes acceden al interior del mismo.
A la par que las medidas de seguridad se van incrementando ante la cercana llegada de la comitiva papal, los Reyes de España hacen su entrada en el palacio por la Puerta del Príncipe, la situada en la Plaza de Oriente. La presencia del Rey es indicada por el estandarte rojo carmesí con el escudo real, que ondea en la fachada junto con la bandera nacional. Las campanas de las dos torres de la catedral tañen con estruendo, anunciando el arribo del Papa, cuya llegada se produce momentos después, protegido por el Escuadrón de Escolta Real y aclamado por los gritos de júbilo de los asistentes.
Ya en el interior de la Plaza de la Armería del palacio, los Reyes reciben al ilustre invitado, se escuchan los himnos nacionales del Vaticano y de España (acompañados por las salvas de ordenanza disparadas por la Batería Real), y ambos Jefes de Estado pasan revista a las tropas que rinden honores.
Terminada la ceremonia, el Papa, los Reyes y sus respectivos séquitos entran al Palacio Real, en tanto que las tropas de la Guardia Real se retiran por la Plaza de la Almudena y la Calle Bailén hacia la Plaza de Oriente.
Tras la finalización de los actos celebrados en el interior del palacio, la comitiva papal lo abandona entre eufóricas aclamaciones del público y, con el Papa ya en el Papamóvil, recorre las calles de Madrid para deleite de todos los que se agolpan a lo largo del recorrido para admirarlo y vitorearlo.

Before the arrival of the King and Queen of Spain and Pope Leo XIV at the Royal Palace in Madrid—the venue where the King and Queen will host an official reception for the Pope—the Royal Guard marches along Calle Bailén towards Plaza de la Almudena. The Royal Escort Squadron continues along that street, whilst the rest of the units assemble in the square.
There is a huge influx of visitors throughout the area surrounding the palace and the Almudena Cathedral, and security measures are in place at all access points. The security operation involves personnel from the Royal Guard, the Secret Service, the National Police and the Civil Guard, including elite units from all these forces. Numerous convoys of official cars travel along Calle Bailén towards the palace’s Puerta de Santiago, through which their occupants enter the building.
As security measures are stepped up ahead of the papal entourage’s imminent arrival, the King and Queen of Spain make their entrance into the palace through the Puerta del Príncipe, the gate located in the Plaza de Oriente. The King’s presence is signalled by the crimson red banner bearing the royal coat of arms, which flies on the façade alongside the national flag.
The bells in the cathedral’s two towers ring out loudly, heralding the Pope’s arrival, which takes place moments later, as he is escorted by the Royal Escort Squadron and greeted by the cheers of the crowd.
Once inside the palace’s Plaza de la Armería, the King and Queen receive their distinguished guest; the national anthems of the Vatican and Spain are played (accompanied by a ceremonial gun salute fired by the Royal Battery), and both Heads of State review the troops as they pay their respects.
Once the ceremony is over, the Pope, the King and Queen, and their respective entourages enter the Royal Palace, whilst the Royal Guard marches off via Plaza de la Almudena and Calle Bailén towards Plaza de Oriente.
Once the ceremonies held inside the palace had concluded, the papal entourage left the building to the jubilant cheers of the crowd; with the Pope now seated in the Popemobile, they drove through the streets of Madrid to the delight of all those who had gathered along the route to admire and cheer him on.

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