Turismo de naturaleza en La Rioja
El paisaje está marcado, en buena parte del territorio regional, por unas vides que mutan la fisonomía de la región. El año riojano comienza con la sobriedad invernal. Las vides han perdido sus hojas y languidecen desnudas en la viña apenas mostrando su retorcido esqueleto de madera. El deshielo y las lluvias provocan una explosión de la exuberancia vegetal. Las yemas comienzan a asomar en las vides para anunciar que la naturaleza despierta tras el invierno. Con los rayos de sol las primeras bayas hacen su aparición (bajo la atenta mirada de los agricultores riojanos) y en los meses estivales van engordando y cargándose de zumo para entregar su fruto cuando ya se intuye la llegada del otoño. Las vides entran entonces en una fase de transformación cromática en la que –en apenas unas semanas- transitan por una amplia gama de colores que pasan del verde al marrón a través de un abanico tonal que recorre también rojizos y ocres.
Esos campos cambiantes abren la puerta a experiencias en bicicleta, a pie, a caballo e incluso en globo o quad para disfrutar de los mares de viñas que cubren La Rioja tanto en su zona más oriental como en comarca de La Rioja Alta.
Pero, la naturaleza riojana proporciona también la posibilidad de disfrutar de su riqueza paisajística. En invierno, cuando la nieve cubre de blanco el San Lorenzo, Valdezcaray brinda el escenario necesario para la práctica del esquí; cuando la nieve y los hielos se retiran en primavera, emergen las rutas y senderos que posibilitan un contacto más cercano con la naturaleza. Es el momento en el que irrumpen las Cascadas naturales de Puente Ra en la Sierra Cebollera, las lagunas glaciares en Urbión, los humedales protegidos en Alfaro o se tiñe de verde la rica huerta riojabajeña.
La llegada del verano, limpia los cielos y cobra especial significado el Destino Starlight. Desde 2012, La Rioja puede presumir de contar con un espacio libre de contaminación lumínica y donde es posible disfrutar, con absoluta nitidez, la contemplación de las estrellas. Ese lugar se encuentra dentro de la superficie regional catalogada como Reserva de la Biosfera.
La estación estival, igualmente, es el momento más propicio para disfrutar de los deportes náuticos que pueden practicarse en el embalse González Lacasa (popularmente conocido como pantano de El Rasillo) aunque también en alguno de los principales ríos de la región se organizan actividades de kayaks, piraguas o rafting.
Durante todo el año, los tres campos de golf de la comunidad autónoma (Logroño, Cirueña y Sojuela) abren la puerta a otro tipo de actividades deportivas.