Encontramos PRENDAS de Sagrada Familia y nos Relatan CÓMO MURÍO el PADRE de Jesús
Bueno, para mí el relato que que a mí más me llegó de Ana Catalina y la Sagrada Familia es la muerte de San José. San José amó tanto a Jesús, ellos sabían lo que iba a ocurrir. No sé si lo explica Ana Catalina, fue designio de Dios llevarse a San José antes de la vida pública y pasión del Señor para que él no sufriese lo que iba a sufrir María al ver a su hijo vivir la pasión, leer el relato e imaginar el cómo habrá sido esa escena en la cual solo estaban ellos tres. Bueno, queridos amigos, estamos en una esquina donde nos pega sombra porque estamos a pleno cerca de mediodía aproximadamente. Este es un destino que siempre me ha gustado visitar aquí en Roma porque esta hermosa iglesia encierra un gran tesoro. Yo diría que es, si no es la única, es una de las pocas reliquias que existen de San José, del Padre Nutricio de Jesús y un gran fragmento de ropa de la santísima Virgen María en Santa Anastasia. Santa Anastasia es una iglesia muy grande y antigua que se encuentra justamente muy cerca del circo máximo y me encuentro con mi hermana Saralina. Esto ha sido para mí una cacería de reliquias des hace mucho tiempo en el buen sentido de la palabra porque amo a la santísima Virgen y amo a San José y solamente antiguamente el párroco que estaba era una persona muy querida mía, muy cercana, ya no está acá. Hoy día la iglesia la rige, un sacerdote de la India, sacerdotes católicos, pero de la India y no tengo ningún conocido acá. La única manera de venerar esta reliquia se es el día de San José el 19 de marzo y el primero de mayo, día de San José Obrero. Y casualmente con motivo del funeral del Papa Francisco, nos ha tocado venir hasta Roma sin caer, he caído en cuenta esta mañana que estamos primero de mayo, estábamos a la en Asís y dije, hay que llegar a Roma antes del final de la tarde porque es la única oportunidad que tenemos de poder venerar la ropa de la Virgen y de San José. ¿Qué apreciación tienes tú del día de hoy? Para empezar estoy conmovida porque cuando llegué a Roma, lo primero que le dije a William era que la reliquia que me faltaba conocer era la reliquia de San José. Había venido en otras oportunidades y nunca, nunca, nunca había podido ver la reliquia. Y me comentó justo esto, me dijo, “No se puede venerar porque se venera cada ciertos días.” Y esta mañana cuando de casualidad tuvimos el recuerdo de que hoy era primero de mayo, día de San José Obrero, mira, corrimos, corrimos a a Roma, no sabíamos los horarios, acabamos de llegar acá, entramos, había una celebración, eh, pero no teníamos idea si iba a estar o no realmente la reliquia expuesta y para nuestra maravilla y por la gracia de Dios están, eh, no puedo definir la emoción y la alegría. diría que siento porque para mí ha sido un regalo. Cuando se suspendió el el la canonización de Carlos, que fue doblemente dolorosa la muerte del Papa y además la suspensión de la de la canonización, eh ha sido increíble como uno tras otro han sido los regalos del cielo que nos ha dado durante estos días y estamos cerrando con brocha de oro, por lo menos esta primera etapa del viaje que estoy haciendo con con mi hermano, porque ya hoy nos despedimos y mira qué manera, qué bendición de de San José. Hace poco hice la consagración a San José. Sinceramente, yo le tenía mucho respeto por ser el padre de Jesús, pero con la consagración he sentido hacia él un amor pero profundo. Es un forjador de corazones, como él mismo dice en la en la consagración. Él forja los corazones en su carpintería y hay que dejarse forjar por él. Y qué regalo tan grande me tuvo hoy aquí. Sin planificarlo, sin pensarlo, nos estaba esperando junto con María. Y qué bellezo, porque estaba la Sagrada Familia. Los expusieron justo en el costado del santísimo. Entonces está Jesús preside eh eh la ala de la iglesia y está María y José junto a él. Muy importante para explicar, porque muchos dirán, “¿Y la ropa de San José?” La tradición nos dice que en este lugar podríamos decir era la parroquia de San Jerónimo. ¿Quién fue San Jerónimo? Aquel que tradujo la Biblia al latín y que se fue hasta Belén para hacer esta traducción en la gruta de la natividad. Y dice también la tradición que fue San Jerónimo quien trajo hasta este punto la ropa de la Virgen y de San José, que hoy día se venera, que fue encontrada en esta iglesia de Santa Anastasia, en una pared que se encuentra como en un campanario. Yo justamente en el año en que vine, que voy a tratar de colocar esa foto, era mucho más gordo, eh visitaba yo en el campanario, en una capilla privada que vi allí estas sagradas reliquias. Y bueno, es una gracia muy grande. Yo aquí no voy a discutir si será auténtica o no. Yo tengo un corazón de niño como acelerado cada vez que tengo el contacto con estos objetos sagrados, pues mi fe me dice que es auténtica. Además son muchos siglos de tradición de esta sagrada reliquia, además que se encuentra en un cofre maravilloso de oro, de piedras preciosas. Ya lo van a ver. Pero también quiero mostrarles un poquito la fachada de la iglesia por si ustedes vienen a Roma y puedan reconocer y anoten, venga, traten de venir para un día de San José en el mes de marzo o un día primero de mayo, día de San José trabajador, para que puedan venerar esta reliquia. Hermana, tú que eres apasionante de Ana Catalina de Emery, si yo te pregunto qué episodios te encantan a ti que tenga que ver con San José, la Virgen y el Niño, algo de la Sagrada Familia, porque visitar esta esta reliquia tiene que ver mucho con la Sagrada Familia, además que está expuesta y ahora lo vamos a entrar a ver sobre el altar donde San Jerónimo celebraba la misa. Es un altar antiquísimo, antiquísimo. Y evidentemente todo aquí es reliquia, porque aquí en Roma todo es antiguo, todo tiene historia y etcétera. Bueno, para mí el relato que que a mí más me llegó de Ana Catalina y la Sagrada Familia es la muerte de San José. San José amó tanto a Jesús, amó tanto y tan profundamente a al Salvador del mundo que ellos sabían lo que iba a ocurrir, eh, que Jesús, cuál era la misión del Señor acá en la tierra. Era tan profundo su amor que fue un designio de Dios. Así lo explica Ana Catalina. Fue designio de Dios llevarse a San José antes de la vida pública y pasión del Señor para que él no sufriese lo que iba a sufrir María al ver a su hijo vivir la pasión. eh ver y y bueno, leer el relato e imaginar el cómo habrá sido esa escena en la cual solo estaban ellos tres, porque ellos, imagínense qué qué qué intimidad tan grande fue la Sagrada Familia, que siempre estuvieron los tres y la muerte de José fueron ellos tres, el nacimiento de Jesús fueron ellos tres. Los momentos más importantes de la Sagrada Familia estuvieron siempre ellos tres y así fue la muerte de San José. Así lo relata Ana Catalina, en una paz enorme, en un amor profundo, en donde sintieron el dolor y el sufrimiento de la pérdida de San José, pero al mismo tiempo la caridad en sus corazones para entender que esto estaba ocurriendo por amor a San José, o sea, por protección al propio corazón del mismo San José. Imagínense qué amor tan grande tuvo que haber sentido él para que el mismo cielo lo haya protegido. Y no quiero decir con esto que María no amaba tanto a Jesús como lo amó San José, solo que María fue un corazón que desde el momento de su concepción ya estaba listo y predestinado para esta tarea y allí iba a ser madre de la iglesia. O sea, esa había sido su misión desde desde el momento de la concepción. fue madre de Cristo, salvador del mundo y madre de la Iglesia que fundó su hijo. Por lo tanto, ella tenía una misión, una misión que trascendía posterior a la muerte del Señor. Y San José era aquel que vino para proteger y hacer al Señor hombre. Él hizo al Señor hombre. lo lo forjó un un hombre de principios, un hombre crecido y formado en la fe. Y así es como cada uno cumplió la misión que el Señor les había otorgado. Fíjese que también San José es el patrono de la buena muerte, así que hay que encomendar ese momento crucial de la vida. Nosotros pasamos por dos momentos, el momento en que nacemos y el momento en que nos toca partir de este mundo. Y creo que el momento en que nos toca partir de este mundo es importantísimo porque tendríamos que tener las manos cargadas de buenas obras para poder presentarnos ante el Señor. Entonces, ¿qué les parece que debemos encomendar ese momento crucial que solo Dios sabe cuándo va a llegar para que San José también esté al lado nuestro? San José tuvo la dicha de morir en los brazos de Jesús y en los brazos de la santísima Virgen María. Así que, ¿qué tan grande será la misión que tuvo San José en la tierra? ¿Y qué misión tan grande tiene San José en el cielo? Que se quiso Dios mismo someter a este hombre y evidentemente si en la tierra tenía que ser el padre de Jesús y Jesús obedecer al Padre, imagínense ustedes, ¿creen que Dios le va a negar algo a San José? fue el que le dio de comer, le enseñó a trabajar, le enseñó los deberes de un hogar, le enseñó todo aquello que solamente un padre puede enseñar a un hijo y que Dios se hizo tan humilde que se bajó hasta la condición de de dejarse enseñar por otra criatura. Pues ese es José, al cual hoy venimos a visitar. Yo me voy a alejar con mi hermano un poquito, aunque vamos a llevar sol más que una teja, pero para que ustedes puedan ver la fachada y puedan reconocer esta iglesia para cuando ustedes vengan a Roma puedan entrar y visitarla. Mire, esta es la fachada de la iglesia de Santa Anastasia. Es una iglesia preciosa, muy antigua y que hoy, bueno, tenemos la la gracia de poder visitar. Voy a girar la pantalla. Vamos a salir nosotros. Ustedes dirán, “Nosotros estamos viendo este programa porque queremos ver la reliquia.” Ya yo la vi. Y saben que les quiero compartir algo, además, que esta medalla que la uso muy poco, la uso solamente cuando vamos a en viajes de misión, porque en Venezuela me da miedo cargarla, es una medalla que me la bendijo el Papa Benedicto 16. Una medalla donde yo fundí todo lo que tenía de valor de oro. Es una medalla bendita por el Papa Benedicto 16, que además logré colocarla en la silla donde la Virgen María se sentó cuando se le apareció a Catalina Daburé. Y hoy cuando yo entré para verificar si de verdad estaba la reliquia expuesta, agarré este rosario, esta medalla y se la pasé uno de los guardias o de los guardianes que están vigilando y protegiendo el relicario, porque más allá de la reliquia que es sagrada, es importante, el relicario es de oro y ya van a ver las piedras espectaculares que tienen. Y recostó estas dos objetos religiosos. Si lo valoraba, ahora lo valoro más porque yo creo que no sé cada cuánto tiempo uno tiene acceso, como les dije, a una reliquia de San José. ¿Qué les parece si entramos a la iglesia que ya los hermanos de la India como que bajaron un poquito el tono a los cantos para que podamos entrar? Y si están cantando igualito ustedes se adentran rezando un Ave María y juntos rezamos a la Sagrada Familia a ver que se nos pega de la santidad de la Sagrada Familia. Ay, amén. Vamos. Bueno, justamente cuando vamos entrando, lo primero que nos vamos a encontrar es este letrero que dice veneración de las sagradas reliquillas del velo de la Virgen María y del Plo de San José para que vean cómo les estoy mintiendo. Están en plena celebración de la misa. [Música] [Música] Nam mô [Música] amிவ [Música] ாங்கள் உயரங்களிலே உயரிகா. [Música] [Música] Bueno, ya hemos venerado la reliquia de San José y de la Virgen y volvemos al sol implemente. No quisimos conversar nada allá adentro por respeto a que están celebrando la misa, aunque pregúntenme si entendí algo. No entendí nada, pero sé que es la Santa Misa. Pero bueno, ¿qué te pareció? Es sorprendente como aún desde tierras tan lejanas, lejanas para nosotros, por lo menos, compartimos esta misma fe. No entendemos, no sabemos que estaban diciendo, pero es comprender que no importa el lenguaje, la distancia, todos somos una misma iglesia y hoy estar junto con la Sagrada Familia que vienen de estas tierras lejanas y que nos acogieron a nosotros también esta esta nueva nación que somos Occidente, todos somos unos. Eso eso fue lo que más me quedó en este momento en en esta veneración, estas reliquias, que la iglesia es universal, que la iglesia no tiene idioma, que la iglesia no tiene frontera. Eh, así que qué belleza. O sea, estoy realmente conmovida por por lo vivido hoy. Así que si te gustó este programa, has podido experimentar algo diferente y que te y que has conocido algo que no sabías, yo te invito a que te suscribas en este canal porque estás en el lugar acertado para conocer de nuestra fe, para conocer la vida de los santos y para adentrarnos en estos misterios que solamente almas apasionadas como ustedes pueden disfrutar como yo. Así que te invito a que te suscribas en mi canal, actives todas las notificaciones y compartas este contenido para que los amantes de San José puedan disfrutar esta maravillosa historia y venir a Roma en las fechas que tienen que ver con San José, acercarte a Santa Anastasia y podrás venerar las reliquias de la Sagrada Familia. Así que nos despedimos hasta el próximo video. Bye.