📜 Los Decretos De Dios- [05-10-2025] a las 11 🕚

[Música] Sí, empezamos. Muy bien, buenos días a todos. Vamos a comenzar. Os pedimos que os pongáis en pie y como sabéis estamos aprendiendo cada semana una, bueno, más o menos cada mes una canción nueva y hoy vamos a eh aprender otra diferente, ¿de acuerdo? Así que la canción es esta, Santo por siempre se llama. Voy a cantar primero las estrofas y la estrofa y luego vamos con el coro, ¿vale? Poquito a poco la vamos aprendiendo sin prisa, sin pausa y a a buen ritmo. Dice así: [Música] “Mis generaciones se postan a adorarte. Cantan al cordero que teó. Los que nos precedieron, los que le creerán le cantarán aquel que ya venció. Esto es muy plano y muy fácil, ¿no? Vale, otra vez. Vamos allá. Los que os lo sepáis, ayudadme, ¿vale? Y sin perder el tiempo. Un, dos, tres. Mil generaciones se postran a adorarte. Cantan al cordero que dio. Los que nos dieron y los que en él creerán le cantarán aquel que ya venció. El precoro. Vale, ahora viene el precoro que es así. Prepararos y aire. [Música] Tu nombre es más alto. Tu nombre es más grande. Tu nombre sobre todo es. sean tronos, dominios, poderes, potestades, tu nombre sobre todo Vale, muy bien, muy bien. Vamos otra vez con el precoro. Vamos a intentar hacerlo un poquito más suave y vamos subiendo el volumen, ¿vale? Venga. Tu nombre es más alto, tu nombre es más grande. Tu nombre sobre todo es. Sean tronos, dominios, poderes, potestades, tu nombre sobre todo es. La última nota es y pasamos al coro. Ángeles, [Música] santo, clama la creación. Santo, sagrado Dios. Santo, santo por siempre. Vale, muy bien. Vamos a la segunda estrofa que dice así. Si te ha perdonado, tienes salvación, cántale al cordero que Dios. [Música] Si te ha libertado, su nombre ha puesto en mí. Cántaré al cordero que me dio. ¿Quieres que repite esta frase así? Cantaremos siempre. Amén. Y va directamente el precor, ¿vale? Lo hacemos seguido. Cantaremos siempre. Amén. Cantando ángeles. Santo. Clama la creación. Clama la creación. Santo, exaltado Dios. Santo, santo por siempre. Ahora cambia el coro, pero sí igual. Cambia el pueblo al rey. Santo, soberano es él. Santo [Música] y por siempre es santo, santo por siempre. Tu nombre, dos, tres. Tu nombre es más alto. Tu nombre es más grande. Tu nombre sobre todo es. [Música] Sean donos, dominios, poder, potestades, tu nombre sobre todo [Música] que [Música] santo clama la creación la creación. Santo [Música] exaltado Dios. Santo, santo por siempre. Genial. Canta el pueblo al rey. Canta el pueblo al rey. Santo, soberano es. Santo y por siempre es. Santo, santo siempre. Y para terminar hacemos así. Tú por siempre santo, santo por siempre. Por supuesto, así tal como estamos de pie, vamos a elevar una oración al Señor en esta mañana. Señor Jesucristo, te damos las gracias en esta mañana porque eres bueno, porque eres santo, porque estás por encima de de todo lo creado, porque tú eres el creador de todo lo que vemos, de lo que no vemos, Señor, y también de nuestras propias vidas. Te agradecemos porque permites que hoy tu pueblo se reúna en este lugar, también en otros muchos lugares alrededor del mundo, Señor, con el único objetivo de darte gloria y honra, Señor. Permite que en este día, Señor, podamos exaltarte, podamos aprender de ti, de tu palabra, de todo lo que tú tengas para para nosotros en este día, en el nombre de tu hijo Jesucristo. Amén. Y puesto así de pie, vamos a buscar el salmo 19, los versículos del 1 al cu. Salmo 19. Los versículos del uno al cuatro. que dice así: “Los cielos cuentan la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día y una noche a otra noche declara sabiduría. No hay dichos ni palabras, ni es oída su voz. Por toda la tierra salió su voz y hasta el extremo del mundo sus palabras. Vamos a tener un tiempo de alabanza y adoración al Señor. [Música] Nuestro Señor da gracias hoy. Su amor es para siempre porque bueno y soberano es. Su amor es para siempre. Cantar, cantar. Brazos de poder nos extendió. Su amor es para siempre por la vida que él restauró. Su amor es para siempre. Cantar, cantad, cantad, cantad por siempre. Dios es fuerte por siempre. Dios es fiel por siempre. Está conmigo. Por siempre y siempre. Por siempre Dios es fuerte. Por siempre Dios es fiel. Por siempre está conmigo. Por siempre y siempre. por siempre. A la muerte a ponerse el sol. Su amor es para siempre. Por la gracia de Dios permaneceré. Su amor es para siempre. Cantad, cantad, cantar. Cantar. [Música] Por siempre tú eres fuerte, por siempre tú eres fiel. Por siempre estás conmigo. Por siempre y siempre. Por siempre tú eres fuerte. Por siempre tú eres fiel. Por siempre estás conmigo. Por siempre y siempre. Por siempre. Su amor es para siempre. Su amor es para siempre. Su amor es para siempre. Su amor es para siempre. Cantar, cantar, cantar, cantar. Por siempre Dios es fuerte, por siempre Dios es fiel. Por siempre está conmigo. Por siempre y siempre. Por siempre Dios es fuerte. Por siempre Dios es bien. Por estás conmigo. Por siempre y siempre. Por siempre. caer al enemigo de la oscuridad. Pero el milagro que yo no comprendo, mi nombre escrito está en el cielo. Quiero enseñarles y prodigios. Su poder he recibido, pero el milagro que yo no comprendo, mi nombre escrito está en el cielo. Por siempre mi adoración te entrego. Este es mi testimonio de salvación. Su amor cambió mi historia. Me perdonó. Por medio de la cruz me justificó. Este es mi testimonio. Este es mi testimonio. Vengan ante sus hijos. Por su sangre somos limpios. Hoy cantamos al Espíritu, hijo y padre. Mi Dios cumple su palabra. Mi Dios cumple su palabra. [Música] Este es mi testimonio de salvación. Su amor cambió mi historia. Me perdonó por medio de la cruz me justificó. Este es mi testimonio que vivo este es mi testimonio de salvación. Su amor cambió mi historia, me perdonó. Por medio de la cruz me justificó. Este es mi testimonio. Este es mi testimonio. Nadie de aquí no es el final. Mayores cosas son verdad. No cre la vida no es el final. Mayores cosas aún vendrán. No creeré. La vida aquí no es el final. Mayores cosas vendrán. No creeré. La vida aquí no es el final. Mayores cosas han vendrán. Lo creeré. Este es mi testimonio de salvación. Su amor cambió mi historia, me perdonó. Por medio de la cruz me justificó. [Música] Este es mi testimonio. Este es mi testimonio. [Música] [Aplausos] Señor, te damos gracias, Señor, y venimos con un corazón agradecido, Señor, porque por ti somos justificados, Señor, porque en ti, Señor, tenemos acceso al Padre, Señor, y venimos y te agradecemos, Señor. A lo mejor a veces, Señor, no hacemos más que pedir y pedir y pedirte que soluciones cosas en nuestras vidas, pero hoy queremos venir con un corazón agradecido, Señor. Gracias por todo lo que haces, Señor. Gracias por todo lo que has hecho, Señor. Porque si no fuera por ti, no estaríamos hoy aquí, Señor. Y te pedimos, Señor, que tú recibas esta alabanza con olor grato, Señor. Te damos gracias por tu hijo. Gracias porque por su sangre, Señor, somos libres, somos limpios, Señor. Gracias por tu bondad, Señor. Gracias por tu misericordia. Te alabamos y te bendecimos. Amén. [Música] Te amo, Dios. Tu amor nunca me falla. Ni existir en tus manos está. Desde el momento que despierto hasta el anochecer, yo cantaré de la bondad de Dios. En mi vida ha sido bueno y en mi vida ha sido tan tan fiel con mi ser. Con cada aliento, yo cantaré de la bondad de Dios. Yo tu voz me has guiado por el fuego. Tú cerca estás en la oscuridad. Te conozco como padre y como amigo fiel. Mi vida está en la bondad de Dios. En mi vida ha sido bueno. En mi vida ha sido tan tan fiel. Con mi ser con cada aliento yo cantaré de la bondad de Dios. Y en mi vida ha sido bueno. [Música] En mi vida ha sido tan tan fiel. Con mi ser, con cada aliento, yo cantaré de la bondad de Dios. Tu fidelidad sigue acompañándome. Tu fidelidad sigue acompañándome. Todo lo que soy te lo entrego hoy. A ti me rendiré. Tu fidelidad sigue acompañándome. Tu fidelidad sigue acompañándome. Tu fidelidad sigue acompañándome. Todo lo que soy te lo entrego hoy. A ti me rendiré. Tu fidelidad sigue acompañándome. [Música] Y en mi vida ha sido bueno. En mi vida ha sido tan fiel con mi ser con cada canal. [Música] Yo cantaré de la bondad de Dios. [Música] En mi vida ha sido bueno. En mi vida has sido tan tan fiel. Con mi ser, con cada aliento, yo cantaré de la bondad de Dios. Yo cantaré de la bondad de Dios. Si quieres levantar una oración de gratitud por la bondad del Señor, siéntete libre de hacerlo. [Música] Señor, tú solo eres un bueno, Señor Jesús. Y llamamos, Señor, llamamos porque tú nos has enseñado, Padre. Te damos gracias, Señor, por estar reunidos una vez más alabarte, glorificarte y darte las gracias por todo lo que no está todo lo que tenemos, todo lo que somos es por tu misericordia, por tu sea toda alab Gracias, [Música] En medio de problemas, [Música] cuando ya no puedo más, confiaré en tus tus promesas suficiente me serás en medio de este caos, [Música] cuando no puedo entender, [Música] buscaré en ti refugio si seguro estaré mi Salvador por siempre [Música] no temeré. Estás conmigo, no fallarás. En ti confío mi esperanza. Solo en mí. [Música] Quebrantaron en el silencio. [Música] Puedo oírte sus lugar. No estás solo en tus problemas. Contigo siempre voy a estar. [Música] Mi Salvador por siempre. No temeré. Estás conmigo. No fallarás. En ti confío mi esperanza solo en fin. En día en que no tenga fuerzas, serás Jesús, mi fortaleza, mi esperanza. Solo en ti mi esperanza. Solo en mí esperanza. Solo en ti. [Música] Alir fortalecerás y me sustentarás cuando no pueda más. La cruz me llama a confiar. Tu amor es sin igual. Siempre me safiará. Al débil fortalecerás y me sustentarás cuando no puedo más. La me llama a confiar. Tu amor es inigual. Siempre me sapierá. No temeré. Estás conmigo. No fallará. En ti confía mi esperanza solo en ti. El día en que no tengas fuerzas serás Jesús, mi fortaleza, mi esperanza. Solo en ti mi esperanza. Solo en ti mi esperanza. Solo en ti. [Música] Sí, Señor. Nuestra esperanza solo está en ti, Señor. Pero te damos gracias, Señor, porque no es una esperanza vacía, Señor, porque sabemos, Señor, que tú eres todopoderoso, Señor. Sabemos, Señor, que tú eres vivo, Señor, y que un día vendrás a por tu iglesia, Señor. Por eso, Señor, te alabamos y te bendecimos. Y también te pido, Padre, que bendigas el resto del programa, Señor. Bendice tú la predicación, Señor. Los niños en clase, Señor, y que todo lo que hagamos aquí, Señor, sea para tu gloria y para tu honra, Señor. Y que tú lo puedas recibir con olor grato. Gracias, Padre, por todo. En el nombre de Jesús. Amén. Podéis sentaros. En este momento vamos a participar de este tiempo. Los niños aún no se van a clase. Todavía no se van a clase los niños. Tenemos la Santa Cena. Recordad, ¿verdad?, que eh tenemos la Santa Cena, luego lectura bíblica, queremos también que los niños y los profesores participéis hasta el final y ya luego eh quien preside, ¿verdad?, dará el paso para que podamos pasar otro momento. Como decía, hermanos míos, en esta mañana vamos a participar de la Santa Cena. Le voy a pedir a Sonia Pravia, que venga aquí al frente, a Sara se me ponga aquí a la mano derecha. Y os recuerdo, ¿verdad?, que participamos de este acto del pan y del vino y lo hacemos de una manera más general. Así que toda aquella persona que esté entre nosotros, que crea firmemente en Jesucristo como Señor y Salvador, que se haya bautizado por inmersión, como también así lo dice la escritura, y que mantenga comunión con la iglesia, pues puede participar de este pan y de este vino. Así que luego daremos gracias en este momento por la derecha ya comenzar a repartir. Por tu izquierda ya puede comenzar a repartir, por favor. Mientras se reparte el pan y el vino, quiero en esta mañana recordaros que este acto que estamos celebrando es un acto que Jesucristo nos dijo, “Haced esto en mi memoria. Es decir, comer el pan y tomar eh y tomar el vino lo hacemos en memoria de Jesús. Pero, ¿oscordáis cuando Jesús dijo esto? Estaba celebrando la Pascua judía. Y Jesús aquella noche de la Pascua judía, eh, en aquella celebración que, como bien sabéis, la Pascua judía es una celebración donde se recuerda para el pueblo de Israel cómo Dios liberó al pueblo de mano de faraón. Y esa liberación que ocurrió, ¿verdad?, no fue sino por mano poderosa y potente de Dios. Pero también algo que tenemos que destacar. Si me escucháis, hermanos míos, intentamos hacer el menos ruido posible porque podemos tomar el pan y el vino sin hacer ruido. Sí, quiero que me miréis, que estoy muy guapo hoy, precioso, pero sobre todo que escuchéis lo que estoy diciendo. Estábamos diciendo, ¿verdad?, que aquel acto de liberación hubo un hecho muy especial. Como bien sabéis, los judíos se reunieron en torno aquella comida, aquella noche donde comieron pan ácimo y donde comieron también el cordero que fue sacrificado un cordero aquella noche. Y Jesús tomó como referencia ese acto para recordarnos que Jesucristo es el cordero de Dios que quita el pecado de de todos del mundo. Muy bien. Es decir, que Jesús ha venido para salvar a todos los pecadores que en él encuentran la salvación. Así que esa parte no podemos olvidarla. En esta mañana estamos recordando, ¿verdad?, que esta este acto que estamos celebrando, me tom el tiempo necesario. Justito, justito. Este acto que estamos celebrando, ¿verdad? nos hace recordar precisamente estos que estamos comunicando que es tan importante. Ahora en este momento vamos a darle al Señor la gracia porque él es el que nos permite poder participar de este pan y de este vino. Porque sabéis una cosa, hermanos y hermanas, nadie de los presentes es digno de participar de ese acto si no ha sido por la gracia y por la obra de Cristo en la cruz del Calvario. Todos somos pecadores, todos seguimos pecando, pero hemos sido justificados por la gracia de Dios. Así que es gracias a esto, aquel nuestro anfitrión Jesucristo, que él nos llama a participar de este pan y de este significa, ¿verdad?, que vamos a inclinar la cabeza ahora y que si hay algo que te te te impide o si hay algo en tu vida que crees que debes de confesarle al Señor, ahora el momento. Hay algo en tu vida que interrumpe la relación fresca y verdadera que Dios quiere tener contigo. Algún pecado, algún acto, algo que te aparta de él. Ahora el momento en privado, desde tu corazón agacha la cabeza y dile al Señor que te ayude y le pide perdón. Así que oremos cada uno desde su corazón al Señor. Amén. Amén y amén. Voy a pedir ahora a Sonia que ella pueda dar las gracias al Señor, ¿verdad? Por este vino, por esta participación y luego a Sara que le Señor la gracia por este pan, como bien sabemos simboliza lo que simboliza. Sonia, oramos. [Música] [Música] Gracias, Señor, por estar aquí en este momento recordar Gracias, Señor, porque no vivaste ni un solista. [Música] la presencia de gracias porque quebrado pueblo por resucitar. Ayúdanos a tener una actitud de humildad para reconocer nuestros pecados cada día delante de pedirte perdón por ellos. Gracias por esa muerte en la Gracias por la resurrección en el nombre de Jesús. Amén. [Música] Como todos sabéis, aquella noche el Señor tomó el pan, dio gracias, lo partió, dio gracias, ¿verdad? Dijo, “Tomad y comed porque este es mi cuerpo.” Y también nosotros lo hacemos de la misma manera. Así que vamos. [Música] [Aplausos] También el Señor tomó el vino, ¿verdad? dio gracias y lo repartió y dijo, “Tomad y bebed, porque esta copa es el nuevo pacto que en mi nombre se derrama para salvación de todos los que creen en él.” Así que en esta noche, en esta mañana, estamos también tomando este este vino, esta copa, ¿verdad? Recordando este gran memorial que él nos nos permitió que lo recordásemos. Así es que tomamos de este Padre, te alabamos y te bendecimos porque no hay nadie como tú y te damos las gracias, Señor, porque sabemos que, Señor, tú vendrás en tu segunda venida y vendrás a recoger a tu iglesia. Te damos las gracias, Señor, porque eres tú quien nos ha prometido que vas a presentar a tu Iglesia sin mancha y sin arruga perfecta al Padre. Esa obra es tuya, la de la santificación. Pero también nosotros, Señor, en esta mañana hemos confesado que también necesitamos poner de nuestra parte para ir dejando todo aquello que nos estorba y que muchas veces impide esa plena comunión con el Padre, con el Hijo, con el Espíritu y también con los hermanos. Así que a ti sea toda la gloria, toda la honra por los siglos de los siglos. Amén. Amén. Recogemos. Entonces, [Música] antes de que tengamos la en la predicación, lo primero que quiero es e dar la bienvenida, hermano. Hoy tenemos que tener un poquito de de más paciencia porque a quién no le gusta cantar. Hemos cantado con ganas, ¿verdad? Al Señor. Bueno, pues hemos estado unos minutillos. Después tenemos la Santa Cena que está incluida. Entonces hoy el reloj lo no lo miremos mucho, ¿vale? Vamos a estar tranquilos y disfrutando de la compañía y de los hermanos. Hay que dar la bienvenida. La semana pasada se la dábamos a a Juana, Juanita, la madre de de Marta. Mira, me acuerdo del nombre de tu madre y del tuyo, ¿no? Pero hoy vamos a dar la bienvenida, bueno, digo la rebienvenida de momento a mis padres que están otra vez con nosotros, ¿verdad? Juana también y Manuel. Pero también damos la rebvenida a Pili y Antonio porque lo hemos tenido periodo de vista, yo que sé, ¿cuándo fue la última vez que lo vimos? No nos acordamos, ¿verdad? Bueno, está ahí en casa, ¿verdad? Pero de una manera especial, pues queremos darle la bienvenida a Lucas, ya hecho así, a Esteban y me supongo que son tus padres, ¿verdad? Porque te pareces. Así que Miguel y Rosa, pues Miguel y Rosa, muy bienvenidos a aquí a la casa del Señor entre nosotros y también a Esteban, porque yo creo que nunca hemos visto en el culto aquí, sino que estabas en en Bellas Vistas, evidentemente. Y a Lucas sí, Lucas sí se conoce el sitio, ¿verdad, Lucas? Por el campamento de verano, pues nos alegramos muchísimo de que estéis vosotros aquí en esta mañana acompañándonos. Vamos a tener unas lecturas bíblicas y voy a pedirle a Joana que pasa aquí al frente y que vaya buscando Hechos 8 del 1 al 4. Te vienes aquí. También le voy a pedir a Daniela que venga al frente porque va a leer Deuteronomio 7 del 6 al 11. Y después le voy a pedir a Noemi que también pase al frente y tú vas a leer en Génesis 50 del 5 del 15, perdón, al 26. Hechos 8 del 1 al 4, Deuteronomio 7 del 6 al 11 y Génesis 50 del 15 al 26. De todas maneras lo repetiremos para que podáis ir. Empezamos con Hechos. Tenéis que hacerlo con una voz fuerte y mirad, vamos a leer como si se lo estuviéramos leyendo a nuestros niños y contándole la historia bíblica, es decir, con entonación, h con misterio, hm con ganas, como si como si de verdad se lo estuviéramos lo estuviéramos escuchando por primera vez para nosotros. Así que empezamos con Hechos 8 del 1 al cu. Adelante, Johana. Y Saulo sentía en su muerte. En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén. Y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea, de Samaria y de Samaria, salvo los apóstoles. Y hombres piadosos llevaron a enterrar a Esteban e hicieron gran llanto sobre él. Y Saulo asolaba la iglesia y entrando entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres y los entregaba en la cárcel. Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio. Bien, ahora leemos en Deuteronomio. Daniel, porque como el Señor, vamos a decir un momento, perdona porque no le han dado tiempo a buscarlo. Deuteronomio 7 del 6 al 11. Eso, porque para el Señor tu Dios tuvieron un pueblo santo. Él te hizo para que fuera su posesión explícñó contigo y te elegió aunque no eras el pueblo más poderoso, sino el más insignificante de lo hizo porque te ama y quería su juramento a tus antepasados. Por eso te descartó del poder del faraón, el rey de Egipto, y te sacó de la esclavitud con gran despliegue de fuerzas. Conoce, por tanto, que él reconoce, por tanto, que Señor tu Dios es es el Dios verdadero, el Dios fiel que cumple su pacto generación tras generación y muestra su fiel amor a quienes lo aman y obedecen sus mandamientos, pero que destruye a quien lo odian y no se tarda en darle su merecido. Por eso debes obedecer los mandamientos, los preceptos y las normas que hoy te mando que cumplas. Y por último en Génesis 50 del 15 al 26. Génesis capítulo 50. [Música] No quiero mucho viendo los hermanos de José que su padre era muerto, dijeron, “Quizá nos aborrecerá José y nos dará el pago de todo el mal que hicimos.” Y enviaron a aducir a José, tu padre mandó antes de su muerte, diciendo, así diréis a José, te ruego que perdones ahora la maldad de tus hermanos y su pecado, porque mal te trataron. Por tanto, ahora te rogamos que perdones la maldad de los siervos del Dios de tu padre. Y José lloró mientras hablaba. Vinieron también sus hermanos y se postraron delante de él y dijeron, “Henos aquí por siervos tuyos.” Y le respondió José, “No temáis. ¿Acaso estoy yo en lugar de Dios? Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a muchos pueblos. Ahora pues, no tenéis miedo, no tengáis miedo. Yo os sustentaré a vosotros y a vuestros hijos. Así los consoló y les habló al corazón. Y habitó José en Egipto, él y la casa de su padre. Y vio José 110 años. [Música] Y y vivió y vio José los hijos de Efraín hasta la tercera generación. También los hijos de Maquir, hijo de Manaser, fueron criados sobre las rodillas de José. Y José dijo a sus hermanos, “Yo voy a morir, mas Dios ciertamente os visitará y os hará subir de esta tierra a tierra que juró a Abraham, a Isaac y a Jacob.” E hizo jurar José a los hijos de Israel, diciendo: “Dios ciertamente os visitará y haréis llevar de aquí mis huesos.” Y murió José a la edad de 110 años y lo embalsamaron y fue puesto en un ataú en Egipto. Gracias por presentar esta estos textos serán utilizadores en el mensaje. Vamos ahora a un momento también muy importante que tiene que ver con entregarle al Señor los diezmos y las ofrendas. Y voy a pedir, no sé si Kira tú quieres recogerlo la con las canastillas. Y Matías. Sí, Mati. Pues venga, venid los dos para acá. Venid para acá. No, no es muy no es muy difícil. ¿Cuál de los dos quiere leer este este lees y tú lees? Faltará lectura en voz alta y ahora alguien alguien orará. No os preocupéis. Segunda número si cada uno de cada uno como puso en su corazón, no con tristeza, sino por necesidad, porque Dios ama y y al y al dador [Música] fij la que no eleva una canción y lo que nunca estuvo de facto porque más som los hijos de de Santa que los de la casada. He dicho al Señor, ampar el espacio que tu despliega las cocinas de tus habitaciones. No es alarga tus cuerdas y puertas está porque extenderás la mano derecha y la mano izquierda. Tu descend desía nacionesará lasades ya sabéis que un texto tiene que ver con tranquilo con dar y el otro tiene que ver con nuestro texto lema que estamos extendiéndonos, lo estamos intentando y vamos a orar al Señor para que nos siga dando la sabiduría a Samuel, ¿tú quieres orar al Señor y darle gracias por No tiene la ofrenda. No, vale. Es claro. Si es sí es sí, es que no es no. Y y Lucas, ¿tú quieres dar gracias por la ofrenda? Tampoco. ¿Hay algún niño que quiera dar gracias por la ofrenda? Venga, ven para acá. Venga, mío. Ven, Mateo, ven, ven, ven. Súbete aquí y da gracias al Señor. Ven, ven, ven. Sin vergüenza que no aquí fuerte ora al Señor y le da gracias por la venga. por [Música] él va a estar su ofrenda el primero. [Música] Y ahora cuando los chicos terminen de recoger los diezmos y las ofrendas, le voy a pedir a Madi que ella dé gracias por nuestros niños. Hm. Aunque ya han dado gracias, pero que dé gracias por nuestros niños y lo que Dios ponga en tu corazón acerca de ellos y ya los niños pasan a sus clases y nosotros estaremos con la predicación. Señor, te damos gracias, Padre, por este gran privilegio de poder estar reunidos en tu casa y en este momento te rogamos, Señor, por nuestros niños que van a participar de la escuela dominical. Dios Espíritu Santo, ven sobre ellos. Te rogamos que tú les ayudes a entender tu palabra, lo que tú has preparado a través de los maestros. Te rogamos que tú les des sabiduría a los maestros que los puedan guiar, Señor. Y te damos gracias por sus vidas, Dios. Protégelos, guárdalos y que ellos hagan reforzado, Señor, en tu palabra. Dios mío. Los bendecimos en esta mañana y te damos gracias por la vida de cada uno de ellos. En el nombre de Jesús. Amén. [Música] Hemos titulado a este sermón en esta mañana Los decretos de Dios basado, primer pasaje en Hechos capítulo 15, que estará en pantalla, supongo yo, ¿verdad? Versículo 18. Pues leemos en Hechos 15 18 y como así hemos expresado, ¿verdad? Le pedimos al Señor que en esta mañana nos ayude a comprender su palabra y a que él a través de su palabra pues nos ayude a entender estos misterios y a poder conseguir que él con su palabra venga a nuestras vidas y haga la obra que realmente cada uno necesitamos, que es en general la obra de glorificar siempre su nombre. Mira lo que dice Hechos 15:18. Conocidas son a Dios desde la eternidad todas sus obras. Es interesante porque quiero comenzar eh eh preguntando, pregunta retórica, claro, y es que, ¿qué es lo que más te preocupa en en la vida? ¿Cuáles son tus preocupaciones? ¿Qué es lo que más te inquieta en este momento? ¿Qué es lo que ronda tu cabeza cada día cuando te levantas, cuando anda, cuando te acuestas? Claro, esta pregunta tiene que ver con la idea de que los decretos de Dios son aquellos planes que Dios ha determinado desde siempre, desde antes de la creación. Tiene que ver con su voluntad, con su soberanía, con su forma de proceder, buscando siempre su gloria y su honra. El texto que hemos leído dice, dice Jacobo, que ahora explicaremos por qué lo dice Jacobo, dice el texto y repito, conocidas son a Dios desde la trinidad todas sus obras. Escuchen bien, las obras, sus obras, no las obras de los hombres. Y aquí matizo algo importante, las obras de Dios, es decir, lo que Dios ha determinado hacer se cumple siempre. No hay nada ni nadie que pueda detener lo que Dios en sus desinios ha determinado hacer. No hay nada ni nadie que pueda detener lo que él ha determinado hacer en relación con sus obras que siempre son maravillosas y como dice también un texto, ¿verdad?, que tiene que ver también con su voluntad. Su voluntad siempre es buena, agradable y perfecta, aunque a veces no la comprendamos y aunque a veces no sea tan agradable para mí, aunque a veces no sea tan buenas para mí. ¿Por qué? Porque, bueno, vivimos en un contexto de un mundo caído donde las cosas no salen como yo quiero, donde sufrimos enfermedades, sufrimos mil visisitudes, etcétera, etcétera, etcétera. Pero vuelvo aquí para que entendamos este primer concepto importante. Lo que Dios ha determinado hacer lo hace y para él son conocidas sus obras. Significa que lo que él ha determinado hacer lo hará, pero no la obra de los hombres. Aquí hago un matiz. Es decir, la responsabilidad del hombre es actuar con acuerdo o con en relación a lo que tiene que hacer, pero no siempre el hombre hace lo que debe. Para que entendamos lo que estamos explicando. Dios quiso que Adán y Eva pecaran. La respuesta es muy clara. Eh, Dios quiso que eh hubiera una persecución como Hechos 4, la pregunta es muy clara. Dios quiso que José sufriera tanto. La pregunta es muy clara. De Dios no vine nada malo. Todo don perfecto, ¿lo recordáis? Toda dádiva buena procede de ¿quién? ¿De quién procede? Del Padre, de las luces, donde no hay ni mudanza ni variación. Es decir, de Dios solamente viene cosas buenas. Si algo malo me ocurre, si algo malo te ocurre, eso no viene de Dios. nunca. Pero Dios utiliza, este es el preámbulo de todo lo que quiero decir ahora, utiliza las eh las lo que nosotros hacemos de mal lo utiliza para enderezarlo y conseguir su plan y objetivo. Las injusticias que hay en el mundo, las muertes que hay en el mundo, los maltratos que hay en el mundo, eso no viene de Dios. Eso no son sus obras, eso son las obras de los hombres. De hecho, voy a hablar de la en el contexto de la soberanía y desde la responsabilidad del hombre. Y con estos tres ejemplos que acabo de decir, ahí lo podemos cuadrar. El Dios soberano, el hombre responsable, pero está limitado, pero el hombre hace lo que quiere hacer. Mira el texto, lo que estamos diciendo o lo que dice aquí Santiago. ¿En qué contexto nos encontramos? en el en el sínodo, iba a decir sínodo, ¿no? En el concilio de Jerusalén, capítulo 15, debatiéndose si querían imponerle a los nuevos convertidos, que no eran judíos, ciertos ritos, ciertos ciertas mandamientos. Pero, ¿en qué cabeza cabía, bueno, en alguno de ellos? Imponer a estos nuevos convertidos que eran gentiles. ¿Quién eran los gentiles? Los no judíos. Imponerle ciertos ritos. Allí acordaron, ¿verdad? ¿Recordáis ese famoso texto de Jacobo que dijo que siempre nos llama la atención? Nos ha parecido bien a nosotros y a quién, al espíritu. No ponerle tanta carga a estos nuevos convertidos, a estos nuevos gentiles. No nos ha parecido bien, pero el contexto en el que nos encontramos es que Pablo, no, Jacobo está diciendo, repito, conocidas son a Dios desde la eternidad todas sus obras. Dios quería incluir en el plan de salvación no solamente al pueblo de Israel, ojo, sino también a los gentiles. Aquí está la clave. Esto es lo que también se está aquí discutiendo. Dios ya tenía determinado que en sus obras, buenas obras, había escogido a este pueblo. Deuteronomio, capítulo 7, que no lo merecía tampoco, eh, igual que te has escogido a ti y a mí y tampoco lo merecemos, eh, no creamos que somos lenguaje más coloquial, más guapo, más alto que los demás que están en la calle. No lo creas, no lo creas, no lo creas. No somos mejores que los demás. Pero Dios determinó que tanto judíos como gentiles, es decir, los demás pueblos, formaran parte de su pueblo si aceptaban y creían en Jesucristo como la piedra angular, si creían Jesucristo como aquel que Dios había enviado para salvar en la cruz del calvario a todo aquel que crea. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito para que to todo no todo aquel que en él cree dice todo, ¿eh? No, algunos sí, otros no, como piensan algunos, ¿verdad? Dios te escoge a ti y a ti te rechaza. Eso no es cierto. Dios no elige a uno y rechaza a otro. Eso no es cierto. Eh, Dios quiere que todos los hombres venga a la salvación porque de tal manera amó Dios al mundo que todo aquel que en él crea no se pierda más tenga vida eterna. Así que eso es lo que nos estamos encontrando. Así que ya Jacobo está expresando aquí, ¿verdad?, que las obras de Dios tiene que ver con los decreto. Lo que Dios ha determinado hacer, ¿verdad?, lo llevará a cabo y no hay nada que le pueda impedir. Dios tiene un plan, lo estamos diciendo, preordenado desde la eternidad y lo lleva a cabo dónde? En la creación y en lo creado. Interesante afirmación. Y esta afirmación la hemos repetido más de una vez. El plan de Dios es para la lo creado, porque tiene vida y también para la creación. Recordad, ¿no?, que la creación gime con dolores de a uno, ¿no? Gime con dolores de parto, esperando también la adopción de los hijos de Dios, esa transformación. Dios quiere transformar a hombres y mujeres que crean en Jesús, pero también va a transformar esta creación que está en un está en un estado de caída, un estado de separación, de sufrimiento, etcétera, etcétera. Los decretos de Dios son, por lo tanto, no son accesibles al entendimiento humano. Hay cosas que no entendemos. Son misterios de Dios que están por encima de la razón humana. Así que el plan que Dios ha determinado, eh, permitidme decir esto porque a mí me encanta ese ese tipo también de lenguaje que a mí me encanta, ¿verdad? No sé por qué lo digo, pero sí lo lo digo porque lo tengo que decir. Trabajé como como vendedor de seguros Santa Lucía hace muchos años estando en Málaga, pero donde quiero llegar, hermanos, escuchen bien, por favor. El mejor plan de vida que Dios tiene para el ser humano está en Jesucristo. No hay mejor plan de vida. en otro lugar. Ni nadie te puede ofrecer nada mejor que lo que Dios te ofrece en Jesús. Plan de vida, no de muerte. Grande vida para ti, para tus hijos y para los hijos de tus hijos, por las generaciones si creen y obedecen a Dios, el Señor Jesucristo. Así que este plan no surge ni por la circunstancia, ni surge ni depende por la voluntad un humana, depende de Dios que es soberano, sino que fluye de su sabiduría, de su soberanía y de sus propósitos. Y el alcance es lo que hemos dicho, ¿verdad? toda la creación si existe porque ya estaba la mente de Dios antes de la fundación del mundo, pero también las criaturas y concretamente en el hombre. Y aquí entramos en lo que decíamos al principio, el hombre tiene un lugar destacado en el diseño de Dios, como a veces hemos utilizado, ¿verdad? Dios creó eh los cielos y la tierra, creó el mundo, creó los animales y como broche final creó al hombre, a su imagen y semejanza. Dios lo creó. Mm. Muy distinto al resto de la creación. Y cuando creó a este a este ser humano, al hombre, le creó como y le dio un lugar de preminencia por encima de toda la creación. ¿Para qué? para que gobernase todo lo que Dios había creado. Dios delegó en el hombre la capacidad, ya aquí entramos en el lenguaje que quiero que entendáis, la capacidad de gobernar libremente. Escuchen bien. Dios ha creado al hombre con total, lo creó con total libertad, lo que se llama el libre albedrío. ¿Qué es el libre albedrío? Palabra teológica que la expresamos en estos términos. La capacidad de elección. El hombre tiene la capacidad de elegir. O me voy para la derecha o me voy para la izquierda. ¿Y dónde están los decreto de Dios? Mm. Es que Dios ya sabes que tú vas a tirar para la derecha o para la izquierda o para enfrente o para atrás. Dios lo sabe, pero te da la libertad de que tú elijas. Yo quiero ir para para adelante. Pues vete para adelante. Pero tiene un límite. Aquella pared tuya ahí no puede pasar. No, yo me voy para atrás. Vete para atrás. Dios lo sabe todo, porque Dios lo sabe todo. Lo estamos estudiando la escuela dominical, no se le escapa nada. Así que el poder de elegir está en el hombre, tiene voluntad propia, decir, Dios creó al ser humano con una voluntad que era genuinamente libre. Pero esta libertad operaba, como estamos diciendo, en ciertos límites, ¿verdad? ya que lo que Dios en su soberanía ha establecido, no hay nada que se le escape a él. Y ambos ideas coins qué idea libre alrededrío y los decretos de Dios. Concurrencia divina, otro término teológico que implica, ¿no?, un determinismo. Esto es importante que escuchéis, hermanos míos. Ah. Ah, pues entonces si Dios ha decretado cualquier cualquier cosa, ¿verdad? Ya está todo determinado, es decir, está determinado de que este va a sufrir, de que este va a morir. No, no, no. Cuidado, cuidado, cuidado, cuidado, cuidado, cuidado. No, no, no. Determinismo nada. El hombre en su responsabilidad hace daño y maltrata y Dios no quiere. Higle, no sé por qué me viene a la mente, hizo mucho daño y Dios no lo quiso. O sea, que no era un determinismo, eh, sino que Higle en su en su soberana voluntad decidió crear una raza puras. Santa iba a decir, bueno, santa, apartada y lo mejor es que nadie, totalmente equivocado, pero Dios no lo quería. De eso estamos hablando, hermanos míos, de eso estamos hablando, ¿verdad? Así que el propósito de Dios siempre se cumple porque los decretos se cumplen y el resultado final lo tiene siempre el Señor porque él lo sabe todo. ¿Qué implicaciones tiene esto que estamos comunicando? Primera implicación, hermanos y hermanas. Primera implicación y estoy en el en el PowerPoint 2. Primera implicación, hermanos míos, saber que todo está bajo el decreto de Dios eterno, ¿verdad? Nos tiene que dar seguridad ante la incertidumbre. ¿Qué pasará mañana? ¿Tendré trabajo o no tendré trabajo? ¿Qué pasará en mi familia? ¿Qué pasará con mis hijos? ¿Qué pasará con la iglesia? Que estamos en una situación también ahora, ¿verdad?, de un cambio totalmente radical porque forma parte de la historia. Hacemos aquí un kitcap. ¿Qué pasará con la iglesia? Dios está gobernando su iglesia. Aunque la iglesia se equivoque en términos generales, Dios lo endereza. Y en este caso, nosotros que estamos ahora mismo en un momento histórico para esta iglesia, ¿verdad?, que surgen dudas, preguntas que te desalienta. Personalmente confieso algo porque ya lo he confesado antes. Estoy totalmente seguro y en paz y en tranquilidad de que Dios es bueno y nos está bendiciendo, de que Dios quiere que hagamos lo que estamos haciendo y no sabrá como yo creo que quiera, sabrá como él sabe que va a salir y será siempre para su gloria y para su honra. Eso a mí me da tranquilidad porque ya sabéis que estamos enfrascados, palabra que viene a propósito, enfrascado en todo esto y quien ha comprado una casa, sabéis los dolores de cabeza que produce, lo sabéis, ¿verdad? La gestión esa lo sabéis, pero estamos seguros, ¿verdad? De que el Señor lo está guiando todo. Primera idea, esto tiene que tenernos por tranquilidad. Segunda idea, ¿verdad? Reconocer la los límites de nuestra comprensión humana. comprensión, no podemos entenderlo todo. Somos limitados, pero Dios no es un no es un ser que está limitado. O sea, esta limitación que tenemos de que no comprendemos, Señor, es que no comprendo. ¿Por qué tú has actuado así? Nos tiene que ayudar a que nos guarde de la arrogancia espiritual que queremos más. A veces hay quién quiénes piensan que sabe más más que Dios. Imposible. Y tercera implicación, ¿verdad, hermano? Completar. Completar, no contemplar. Contemplar, experimentar, que realmente es un misterio, pero los propósitos de Dios se llevará a cabo. Eso tiene que elevar el corazón a la alabanza y la gratitud a Dios, porque no hay otra manera de responderle. Dios sabe lo que está haciendo. Aunque pongamos nosotros a ver esa duda, no entiendo, Señor, ¿por qué actúas tú así? Dios sabe lo que está haciendo. Cuando estaba reflexionando en este mensaje, eh, mi reflexión me llevó por un camino y luego me llevó por otro. Y no sé si tomar el camino primero o el camino segundo, no lo sé, porque el camino segundo es más largo, el camino primero es más corto, pero también por amor al tiempo quizá tomar el camino primero. El camino segundo lo voy a dejar para el próximo domingo. Mirad, hermanos. Mirad como Dios obra también su iglesia. Filipenses capítulo 1, versículo 6. Mira lo que dice ahí San Pablo. Filipenses 1:6. Estando Pablo eh persuadido de esto, que el que comenzó la buena obra la perfeccionará hasta el día de Jesucristo. Grande misterio y afirmación de San Pablo. Él sabía perfectamente, tenía una convicción interna acerca de Dios, de lo que Dios estaba haciendo, aunque era incomprensible en muchos momentos, había circunstancias muy muy difíciles. Y recordar aquella momento que uno se queda un poco impactado cuando en Hechos de los Apóstoles en algún momento ocurre que los discípulos creyeron que Pablo estaba muerto. Recordáis que hay historia. Le habían pegado, bueno, iba a decir una palabra más más le habían maltratado tanto que pensaron que ya Pablo había muerto. Lo sacaron de Y, ¿sabéis lo qué ocurrió? Que se levantó y volvió. Mmm. ¿Veis lo que estamos diciendo? O sea, Pablo sufrió mucho por el ministerio. Dios quería que Pablo sufriera, ¿no? Pero ya Dios se lo había dicho dicho de antemano. Tamasco, camino se le presenta al Señor una voz audible. Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Y luego le dijo, ¿verdad? Bueno, pues quiero que seas ministro y testigo a los gentiles, pero vas a padecer mucho. Ojo, sí, Hechos 8 o Hechos 12, luego lo buscáis. Vais a va a padecer mucho porque Dios quera que padeciera, ¿no? Porque es un ministerio romper con lo que eh la la el judaísmo y y abrir paso, ¿verdad?, a esta nueva movimiento cristiano, el evangelio con las masas más sencillas, más pobre, más humilde, donde había gente adinerada con gente que eran sus esclavos. ¿Recordáis a Filemón? Filemón era un adinerado, una casa grande. Esto me lo invento yo, pero para que lo entendáis, una casa que le ofrecía lo ofrecía para el culto a 120 personas. Pero allí estaba también Onésimo, aunque luego se escapó. Esa es otra historia. Volvamos acá. Honésimo, un esclavo participando. Cuando volvió participando gente pudiente y gente muy normalita, porque dice el texto en la Biblia, recordáis que ya no hay ni griego, no hay ni judío ni griego, ni las ni no sé qué, ni no sé cuándo, ni hombre ni mujer, todos somos uno en Jesucristo. ¿Qué estamos diciendo aquí? Que Dios ha creado la igualdad. Volvamos aquí. Pablo estaba convencido absolutamente, ¿verdad?, de que lo que Dios había propuesto hacer en él lo iba a conseguir a pesar de todas las dificultades que iba a vivir. Así que estos decretos de Dios también se cumple en los creyentes, hermano. Esa es la idea. Hermano y hermana, estás sufriendo, estás padeciendo, estás viviendo un caos, no sabes lo que te ocurre, tu familia, tu esposa, eh eh tu trabajo, eh por favor confíen en el Señor, esperan al Señor. Él ha decidido, ¿verdad?, que ha comenzado una una buena obra en ti y él la va a cumplir. Él la va a cumplir. Los decretos de Dios no son meramente eh concepto abstracto como alguno puede pensar. Son planes de Dios que se cumple en la vida de los creyentes. Lo que decretó Dios en la eternidad se manifiesta en la experiencia diarias de los hijos de Dios. ¿Cómo? A través de la acción poderosa, ¿verdad?, que Dios opera en ellos. Mira, el mensaje se me va por otro camino, pero no importa. Ya tenemos el segundo para la próxima semana. Mirad, primera acción poderosa de estos decretos de Dios tiene que ver con la salvación. Dios ha determinado salvar a todos los hombres y mujeres que crean en Jesucristo. Él ha decretado salvación y luego ejecuta esta salvación dándonos vida y vida en abundante. Es decir, las personas que responde con fe a Jesucristo, fe y arrepentimiento al evangelio, son regeneradas por la obra y gracia del Espíritu Santo. cualquier persona, independientemente del origen, de su raza, de su origen, de su nacionalidad, de su lengua, de su condición social, de su de su género, que se dice ahora. Mm, clave. Mm clave. género. ¿Sabéis lo que están diciendo hoy día, no? Hombre y mujer, él, ella, ellos. Bueno, ya sabéis, ¿no? Hay una malalgama de de Dios lo ama a todos incondicionalmente. Que nadie diga que Dios no ama a ellos también. Que nadie lo diga porque estaríamos equivocados. ¿Qué crees tú? Que tú eres más guapo y más santo que otros. Que a veces lo creemos, ¿verdad? A veces hemos creído que somos mejores que los demás. Por favor, hermano. No hay bueno ni siquiera uno. Todos se apartaron. Cada cual tomó su camino. No hay justo ni uno. Sí, sí, yo soy justo porque tú eres pastorcillo. Mentira. Justo no hay nadie. El único justo y verdadero se llama Jesucristo, hombre y Dios 100% que nunca pecó, jamás pecó. y fue el único que pudo llevar a cabo la obra de expiación en la cruz del Calvario. Y eso es lo que nos recuerda lo que estamos diciendo en Efesios 2:1, ¿verdad? Nos recuerda esa etapa, ¿verdad? Muertos en nuestros delitos y pecados, pues su Santo Espíritu nos ha vivificado. Recordad la historia de Ezequiel, capítulo 37, versículo 1 y 10. el valle de los huesos, cómo Dios le dio vida. Pues de eso estamos hablando, ¿verdad? Y termino con lo siguiente, ya el siguiente mensaje será lo que está en los PowerPoint será para el siguiente mensaje. Te dimino con esto, hermanos míos. Dios quiere que la salvación sea para todos los hombres y Dios da la capacidad a todos de que puedan responder a su llamamiento. Recordad lo que dice Pablo en a Timoteo, segunda de Timoteo, capítulo 2, versículo del 1 al 8. ¿Os recordáis? ¿Os recordáis? Con ese texto voy a terminar porque yo lo puedo recordar y a ver si se me puede olvidar. ¿Recordáis ese texto tan bonito? Pues vamos a buscarlo. Segunda de Timoteo. Vamos a terminarlo, que tiene que ver con los decretos de Dios para salvación a todos los hombres. Segunda de Timoteo. Entonces, es primera. A ver, es el primera de Timoteo, capítulo 2. Mira lo que dice ahí. Primera carta de Pablo a Timoteo, capítulo 2, versículo 1. Ante todo recomiendo que se hagan súplicas, oraciones, peticiones y acciones de gracia por todas las personas, también por los inconversos y por los pecadores, por los reyes y por todos los que ocupan cargos relevantes, que eso nos cuesta mucho. Orar por el rey, por los gobernantes, que son esto se graba, ¿verdad? Que son lo que ya sabéis. Pero Dios no lo está pidiendo. Lo que pasa es que no lo hacemos. No oramos porque son unos sinvergüenza, pero Dios nos pide que oremos por ellos y no lo hacemos. ¿Veis la contradicción de nuestra propia vida? Por los reyes y por todos los que ocupan cargos relevantes para que disfrutemos de una vida tranquila y sosegada con toda piedad y honestidad. Clave. Versículo 3. Porque esto es lo bueno y agradable delante de Dios, nuestro Salvador. ¿Qué es lo bueno y lo agradable? El cual quiere que algunos de los seres humanos, Gracias, que todos los seres humanos sean salvos y venga el conocimiento de la verdad. Pues hay un solo Dios y al y así mismo un solo mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jesús, que se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo. Y de esto digo la verdad en Cristo, no miento. Yo fui constituido predicador y apóstol, maestro de los gentiles en la fe ni en la verdad. Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos limpias, sin ira y sin contienda. Hermanos y hermanas, terminamos en esta mañana recordando que los decretos de Dios se llevan a cabo. Él ha determinado que todo lo que hace es para su gloria y honra. está trabajando en la creación, transformando la creación que gime a una, transformando también a su pueblo, escuchen bien, transformando a su pueblo, porque Cristo nos va a presentar delante del Padre sin mancha, sin arruga, como la esposa Tabiiana, esa obra suya. Pero también sigue trabajando Dios hasta que no venga. Sigue trabajando Jesús por la salvación de todos los hombres y mujeres. ¿Cómo dice? Que nadie tenga por tardanza la promesa de Dios, ¿verdad? Sino que Dios está, ¿cómo dice este texto? Dios, Dios quiere la salvación de todos los hombres, pero que nadie lo tenga por tardanza, sino que Dios está esperando que muchos más vengan al arrepentimiento. Que Dios en esta mañana nos bendiga a todos. Amén. Amén. Y amén. Y vamos a terminar esta primera parte. Ya sabéis que ahora tendremos la escuela dominical. Unos minutos brevísimos para estirarnos y solo no es añadir al mensaje, eh, no, pero esta semana, ¿qué cosas os están preocupando? ¿Qué cosas os están cargando? Pensad en lo que se ha dicho en esta mañana. Dios soberano está al control de todo y lo que ha determinado para nuestras vidas que es bueno, lo llevará a cabo. Y como iglesia, ¿qué es lo que nos preocupa? ¿Qué es lo que estamos atentos y preocupados? Pues lo mismo, descansemos en el Señor, porque como unidad lo que Dios ha determinado también lo va a llevar a cabo. Y termino con un texto en Judas que dice, “Aquel pues que es poderoso para guardaros sin caída y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y poder ahora y por todos los siglos. Amén. [Música]

Culto del domingo5 de octubre de 2025, a las 11:00 h, en directo, en iebsanse.com y en YouTube.

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