COLONIA DEL SACRAMENTO – URUGUAY 🇺🇾 (+info y nuestra experiencia)

Colonia del Sacramento, Uruguay. Después de Montevideo y Punta del Este, es uno de los destinos más visitados del país, compitiendo con el litoral termal. En este video recorreremos su casco histórico y la Plaza de Toros del Real de San Carlos por dentro. Tranquilos, en Uruguay ya no se realizan corridas de toros. Prepárense para caminar y disfrutar de este lugar lleno de historia y encanto. ¡Buen día!. ¡Buen día.! Estamos en Colonia, Colonia del Sacramento, una de las ciudades más turísticas de Uruguay. Nos vinimos en este fin de semana largo del 25 de agosto, Declaratoria de la Independencia de Uruguay. Un fin de semana particular, no solo por el feriado, sino por una fiesta que se hace ya hace muchos años. La Noche de la Nostalgia, que no sé si podemos decir la noche de la nostalgia.
Creo que sí. ¿Sí?.
¡Es por ley ahora!.
Ahora es por ley… ¡ah bueno!, Porque el nombre era de alguien, por decir así, y hubo una época en que se le cambió el nombre, y era la “Noche de los Recuerdos”. Estamos en el centro, cerquita del casco histórico, y nos estamos yendo hacia el Real de San Carlos ¡caminando!. Vamos a ir caminando, hasta la única plaza de toros que hay hoy en día en Uruguay, en pie. Ya no hay corridas de toros, por supuesto, como si hay en algunos lugares, por ejemplo, en España. Y bueno, vamos caminando por la Rambla de Colonia. Decirles que estamos muy cerquita de Buenos Aires. Desde Buenos Aires en Argentina, o desde Colonia hacia Buenos Aires, se puede cruzar en barco y es un viaje relativamente corto de unos 45 o 50 minutos. Aquel es el hotel donde estamos alojados, el Radisson de Colonia con una vista hacia el Río de la Plata, ¡espectacular!. Así que bueno, vamos a seguir caminando. Vamos a bordear las playas de la ciudad de Colonia del Sacramento. Acá a nuestro frente tenemos el Rowing, el Club Rowing, que es el club de remo de Colonia, y les vamos a ir mostrando algunas cositas que nos vayamos encontrando en el camino. Y acá pegadito al al Rowing, tenemos el estadio de 
Colonia, el Campus Municipal Alberto Suppici. Es una cancha de fútbol. Se juegan y se han jugado varios partidos acá, incluso de los cuadros grandes de Uruguay. Hay una explanada acá que se ve que está habilitada para campers o motor home, y vemos que hay tres. Hay dos camionetas grandes y un jeep con carpa. Estamos paseando por la Rambla de Colonia. Miren acá nuestra izquierda, el Río de la Plata. Más allá, el casco histórico de Colonia, que después les vamos a mostrar también. ¡Hermoso sábado de sol!. Y como ya les dijimos que estamos en el fin de semana de la Noche de la Nostalgia, a estas playas venía yo de niña en mis vacaciones, a la casa de mis tíos, que era enfrente. Muchos, muchos veranos bañándome en estas playas de río. No es océano, recordemos, es el Río de la Plata. Ha cambiado un montón porque antes no había ese restaurante por el que bajamos. Acá hay otro. Bueno, los carteles, todo eso no existía. ¡Muy coquetos todo! 
¿eh?
¡Muy coqueto todo!. Sí, sí… muy lindo, muy lindo de verdad. ¿Y? ¿Cómo ves cambiada la Rambla? Mucho. Está cambiado sí. Hay muchos hoteles por la Rambla. Está más prolija, en la bajada de las playas. Hay paradores, que obviamente ahora están cerrados. Aunque pasamos por uno que estaba abierto. Pero… está lindo. Hay que recordar que esto es agua de río.
¡Exacto!
No es agua de océano. Por eso es que no tiene el color azulado, tiene un color más…
¡Chocolate!. 
¡Exactamente!, un color más achocolatado. Hay arena y barro. Es el Río de la Plata. Muy a lo lejos, quizás con la cámara no se distingue, se ven los edificios de Buenos Aires, que solo se pueden ver en días como hoy, que está totalmente despejado. Allá en el horizonte, muy a lo lejos, se ven las siluetas de algunos edificios. Y de noche, si la noche está despejada, también se ven y nos damos cuenta por las luces. Y esto es algo bastante… (por lo menos acá en Uruguay), bastante nuevo. El tener un lugar que tiene las letras de la ciudad. En otros países es bastante común ver esto. Y acá hay un espacio como para poder quedarse, hacer fogones, hacer un asadito. Hay mesas. Ahora hay mucha sombra. Está un poco fresco acá, pero en verano debe ser linda esta zona, porque tiene mucha sombra para venir a pasar el día. Están las mesitas, las parrillas, bajada a la playa, más allá delante hay baños. ¡Está muy linda la zona esta!… la verdad. Y para aquel lado de allá, no se ve por ahora, quizás se ve algún algún pedacito, está la plaza de toros. Y por lo que estoy viendo, acá enfrente, tampoco se ve mucho desde aquí… se nota una estatua de Iemanjá, la diosa de del mar. Bueno, llegamos a la zona del Real de San Carlos. Es la zona donde está la antigua plaza de toros. Y aquí sobre la playa, esos palos que se ven,  es lo que queda del antiguo Muelle Real. El Muelle Real, era donde atracaban los barcos que venían desde Buenos Aires, después de un viaje de 6 horas casi. Piensen que hoy en día uno puede cruzar a Buenos Aires desde Colonia en 45 minutos. En el 1910, demoraban 6 horas y llegaban a este muelle, ya que el muelle comunica a una calle que sale directa a la plaza de toros. Desde Argentina venía mucha gente a las corridas de toros. Todavía hay palos. Se ven los palos ahí en el agua. Lo que va quedando de la estructura del muelle. Y como les decía Ana, acá se encuentran las ruinas del antiguo muelle. Y para el otro lado, ahí se encuentra lo que es la puerta de la plaza de toros de Colonia. Y… ¡vení para acá!. Este edificio era la antigua usina eléctrica. Creo que hoy en día no tiene ningún uso. Aunque parece que hay gente. En realidad al costado acá hay un galpón nuevo.
¡Sí, exacto!. Fue la primera usina eléctrica del Real de San Carlos y de Colonia del Sacramento, pensada para abastecer de energía eléctrica al complejo turístico Real de San Carlos y del resto de la ciudad. Claro, esto era un complejo turístico. Porque el muelle, además de conectar con la plaza de toros, también lo hacía con un hotel. Entonces era como una zona turística que se creó alrededor de la plaza de toros. ¡Hola!…
¡Adelante!. ¡Gracias!.
¡Gracias!. Bueno… ¡por fin pudimos entrar!
Ah, pero yo entré muchas veces.
¡Sí, pero así no!. Cuando no se podía. Cuando estaba más original. Cuando estaba en peligro de derrumbe. Estamos en la “Plaza de Toros del Real de San Carlos” en Colonia. Fue remodelada hace unos años. Una remodelación que costó unos 7 millones de dólares. Se usa para espectáculos públicos y bailes, como va a ser mañana “La Noche la Nostalgia” en el ruedo. Por eso no se puede acceder. Hay muchos comercios. La estructura original fue traída de Gran Bretaña y fue armada acá en Colonia. Hay cafeterías, hay una vinoteca, hay autos antiguos en exposición, como estamos viendo esta cachila. Es la única plaza de toros que hay en Uruguay en pie, pero que no se usa para corridas de toros, como si en algunos lugares de España, por ejemplo. Pueden ver nuestro video en Ronda, que se los dejamos aquí abajo. En los dos años que estuvo oficialmente y legalmente en funcionamiento, la plaza de toros tuvo 8 corridas nada más; todas ellas con toreros y toros españoles. La plaza de toros de Colonia, se terminó de construir en 1910 y funcionó hasta 1912, o sea dos años nada más, que fue cuando el presidente de ese entonces, José Batlle y Ordóñez, prohibió las corridas de toros. Las organizaciones de protección animal protestaban, como hoy en día pasa con las criollas del Prado, por ejemplo. Y bueno… debido a eso fueron prohibidas en 1912, aunque siguieron haciéndose de forma clandestina algunas de ellas. Aquí estamos. En la Plaza de Toros de Colonia, del Real de San Carlos. Como pueden ver, hay una parte nueva y una parte vieja que mantiene la estructura original, tal cual quedó con el paso del tiempo. En el medio está el ruedo, que hoy en día podemos ver poquito porque se está preparando para la fiesta de la nostalgia, que es mañana para la Noche de la Nostalgia. La plaza de toros de Colonia fue inaugurada en 1910 y funcionó hasta 1912. ¿Por qué hasta 1912? Porque en las elecciones de 1911 el nuevo presidente José Batlle y Ordóñez, no estaba muy contento con las corridas de toros. Era una actividad que a él no le gustaba para nada. Y en 1912 lo que hizo fue prohibir las corridas de toros. Así que en esos 2 años nada más se lograron hacer 8 corridas oficiales, porque muchas otras se suspendieron porque fueron 2 años de muchas lluvias, entonces el ruedo no estaba en condiciones. Entonces solamente se llegaron a hacer en 2 años ocho corridas. Luego de 1912, de que Batlle prohibiera las corridas, se siguieron haciendo algunos espectáculos públicos y se inauguró el casino que había aquí también. Casino, el cual con sus ganancias siguió manteniendo el edificio hasta más o menos unos 10 años después, que el presidente argentino Hipólito Yrigoyen, notó una fuga de capitales desde Buenos Aires, desde Argentina al Uruguay, y era porque los porteños más que nada se venían al casino de Colonia. Entonces puso un impuesto bastante alto, a todos los barcos que cruzaban de Buenos Aires a Colonia, cuyo destino era el casino. Así fue mermando la cantidad de gente que venía al casino en Colonia, por lo cual el casino también cayó en desuso y por ende la plaza quedó abandonada. Durante muchos, muchos años la plaza estuvo abandonada. De chica que yo venía de vacaciones, entrábamos a la plaza aunque no se podía entrar, porque estaba en peligro de derrumbe, así que puedo decir que tuve la suerte de conocer la plaza en ruinas, que también tiene su encanto, y de acceder al ruedo. Hace unos pocos años la plaza fue remodelada, se utiliza para espectáculos públicos y también se puede visitar pagando una entrada que no es muy cara, una entrada de 200 pesos, la entrada libre al día de hoy, unos 5 dólares más o menos. Y uno puede acceder y ver la remodelación que tuvo la plaza y de la mitad hacia el otro lado, la estructura original, o lo que va quedando de la estructura original. Así que si andan por Colonia, es un lindo paseo para ver. No se hacen corridas de toros en Uruguay hoy en día, desde que Batlle las prohibió en 1912, nunca más se hicieron tampoco. Ana les estaba contando sobre el presidente José Batlle y Ordóñez. Bueno, en Uruguay es uno de los presidentes históricos. Aplicó muchas medidas modernizando lo que fue el Uruguay a comienzos del siglo XX. En el periodo en el cual él fue presidente se sancionaron leyes muy importantes como la “Ley de 8 horas”, la “Ley de las sillas” que obligaba a los comercios donde había personas que tenían que trabajar durante 8 horas, que tuvieran sillas. También fue de esa época la “Ley de divorcio”. Fue uno de los presidentes que separó del todo lo que es la Iglesia del Estado, convirtiendo el Estado uruguayo, en un estado laico. Así que bueno, esas características, esas leyes que se sancionaron durante el periodo batllista, de José Batlle y Ordóñez, dieron una característica al Uruguay que algunas de ellas hasta el día de hoy conservan. Por ejemplo, el tener un Estado totalmente separado de la Iglesia, y que la Iglesia no tenga injerencia en lo que son las decisiones públicas. El ex Hotel Real de San Carlos. Ahora el edificio es de la Universidad de la Empresa (UDE). Es una universidad privada de Uruguay. Y una foto del arquitecto de la plaza, Nicolás Mihanovich. O sea, fue el impulsor de todo el complejo, ¿no? El complejo turístico Real de San Carlos, que incluía: la plaza de toros, el casino y el hotel. Y el frontón.
La terminal portuaria, el puertito. ¡Claro!, fue todo diseñado junto con la usina que abastecía de energía toda esta zona. Hace muchos años, cuando yo era niña, hace por lo menos unos 25 o 30 años atrás. ¡Uf! ¿Qué cantidad de años? Es que cuando yo venía a pasar las vacaciones a Colonia, ahora que dije unos 25 o 30 años, ¡wooow!. Todo esto, todo, todo, todo alrededor de la plaza estaba cercado con alambres, ¡pero…!
¡Pero! …en el alambrado, había un agujero que si uno se agachaba un poquito, podía pasar… y pasábamos. ¡Éramos niños inconscientes y accedíamos a la plaza y al ruedo… y bueno, es un lindo recuerdo de la infancia, la verdad. Niños inconscientes y niños de la década del 90, 80.
¡Felices!
Jajajajaja! Como dice la gente, “si pudimos sobrevivir a la década del 80 y 90, sobrevivimos a cualquier cosa”. ¡Clarooooo!.
Jajajaja! Bueno… llegó la hora del almuerzo y…
¡Un asadito!, Jajajajaja! Asadito, papa fritas, caseras y vacío. Acá con unas salsitas y… cervecita para Ana, Pepsi Black para mi. Bon appétit! Vamos a hacer un “Room Tour”. Estamos en el Radisson de Colonia, nuestra habitación 210. Tenemos ni bien entramos, el baño. Baño grande, cómodo, con todo lo que tiene que tener un baño. ¡Ahí estoy yo!. Y después el cuarto. Una cama grande, cómoda, muy cómoda, tele grande, aire acondicionado, mesa, un área de living y lo más lindo del cuarto, la vista. Acá tenemos la piscina del hotel, que obviamente estamos en invierno, así que es piscina de agua fría, no la vamos a usar. Vamos a usar la climatizada. Y el río. Tenemos vista al río. ¡Chau! El segundo día comenzó con una visita al patio del Bastión del Carmen. A esa hora, el centro cultural aún estaba cerrado, pero pudimos recorrer sus alrededores. En el pasado, este lugar funcionó como una plataforma de artillería, en los tiempos en que portugueses y españoles se disputaban el control de la ciudad. Tras el fin de las batallas, el lugar se transformó en un saladero donde se producían no solo charque, sino también cola adhesiva, gelatina, jabón y otros derivados. La chimenea que vemos en las imágenes fue construida en 1880 durante esa etapa industrial. Con el paso del tiempo, el sitio tuvo varios usos. Fue barraca y almacén de granos, lavadero de lanas y curtiembre. Años más tarde, el predio pasó a manos del Estado, que lo convirtió en el actual Centro Cultural Bastión del Carmen. Hoy, además de su amplio espacio verde, cuenta con una sala de exposiciones y un teatro con capacidad para más de 300 personas. En el espacio natural, frente al río, se encuentra la escultura “La Gran Función” del artista uruguayo Ricardo Pascale. Curiosamente, Raúl fue alumno suyo, aunque no en una materia relacionada con el arte. La escultura fue una de sus pasiones. Pero Pascale es más conocido en el ámbito académico, por su trayectoria como catedrático de finanzas y también por haber sido presidente del Banco Central del Uruguay. El casco histórico de Colonia del Sacramento es un lugar para recorrer sin itinerarios rígidos. Es pequeño, tranquilo y prácticamente imposible perderse. Además del Puerto Deportivo, que ya les mostraremos más adelante, este lugar cuenta con un hermoso muelle peatonal de madera. En esta ocasión lo encontramos en mantenimiento, así que no pudimos registrar imágenes para mostrarles. Y si de caminar y descubrir detalles se trata, las decoraciones de algunos restaurantes son verdaderas joyitas que hacen único este lugar. “Que suenen fuerte los tambores cuando me toque marchar, porque la vida fue una fiesta y así quiero continuar. De mi ceniza a la mitad, al Río de la Plata va a volar, para volver a la corriente que me vio caminar. La otra parte les encargo, la tienen que ir a dejar, en Colonia del Sacramento, sin dudar, sobre el rústico adoquinado de la Calle de los Suspiros, seré un eco más de fiesta, entre 
chico, piano y repique”. Si vienen en Ferry desde Buenos Aires, no llegarán a este puerto. Este es un espacio reservado para yates y embarcaciones menores. Lo mejor es que se puede recorrer libremente, convirtiéndose en un paseo encantador junto al río. En la imagen pueden ver un lugar muy especial, el Torreón. Desde allí no solo podrán disfrutar de una hermosa vista, sino también de su típica gastronomía. Caminamos por esta rambla o costanera o malecón, como prefieran llamarla. Es un recorrido corto, pero realmente hermoso. A la izquierda, el casco histórico, a la derecha el Río de la Plata. Algo que nos llamó la atención, fue ver el asta de la bandera completamente vacío. En muchos países uno siempre encuentra la bandera nacional ondeando, y por la hora aquí también debería haber estado. Ya no estábamos en Colonia, pero luego vimos en redes una publicación donde varios usuarios se quejaban de que ni siquiera el día 25 de agosto, Día de la Independencia uruguaya, la bandera estaba en su lugar. ¡Una pena! Cuando llegamos al Faro de Colonia del Sacramento, nos encontramos con un cartel que informaba que debido a los fuertes vientos, el ascenso estaba suspendido. Así que por esta vez no pudimos mostrarles las vistas. Pero como hemos visitado Colonia en varias oportunidades, en una de ellas sí logramos subir. Fue en 2011 y aunque en ese entonces no contábamos con el equipo técnico que tenemos hoy, quisimos compartir aquellas imágenes para que se hagan una idea. Además, al tratarse de un patrimonio de la humanidad, el casco histórico no ha sufrido grandes modificaciones, así que probablemente hoy lo vean muy parecido. Llegamos al lugar más visitado y fotografiado del Casco Antiguo de Colonia Sacramento, la famosa Calle de los Suspiros. ¿Por qué se llama así?. En el pasado tuvo otros nombres: Montevideo Chico, Ansina y Manuel Antonio Ledesma. En esta cuadra funcionaban los prostíbulos y cabarets más conocidos de la ciudad, entre ellos uno llamado “La Cueva”. En 1975 todos estos lugares fueron clausurados. Por eso ese mito que dice que por aquí pasaban los condenados a muerte y daban sus últimos suspiros, no es del todo cierto. En esta calle los suspiros eran por otra causa. En la imagen podemos ver gran parte de la muralla que protegía a Colonia del Sacramento. Y aquí viene un poco de historia. Portugueses y españoles se disputaban las tierras del nuevo mundo, lo que llevó a la firma del tratado de Tordesillas, que trazó una línea imaginaria de polo a polo, para dividir los territorios. Sin embargo, esa línea nunca estuvo del todo clara. Aprovechando la debilidad española en la región del Río de la Plata, y el hecho de que al oriente del río Uruguay casi no había población, los portugueses bajo el mando de Manuel Lobo, fundaron en 1680 la “Colônia do Santíssimo Sacramento”, justo frente a Buenos Aires. Con el tiempo, el control del lugar pasó varias veces entre portugueses y españoles. Luego de que los portugueses recuperaran la ciudad en 1716 y mostraran su intención de expandirse por el territorio que hoy es Uruguay, los españoles respondieron fundando Montevideo entre 1724 y 1726. Por todo esto, Colonia del Sacramento fue concebida como una ciudad fortificada. Un punto estratégico en la disputa por el dominio del Río de la Plata. Mientras recorremos algunas tiendas de artesanías cercanas a la antigua entrada de la ciudad fortificada, conocida como el “Portón de campo”, vale la pena recordar un hecho importante. En 1859, durante la presidencia de Gabriel Pereira, se decidió demoler gran parte de la muralla. En aquel momento, se la consideraba un obstáculo para el progreso, una visión muy distinta a la europea, donde las murallas, castillos y sitios históricos, fueron preservados y hoy son fuentes de patrimonio y turismo. Años más tarde, el arquitecto coloniense Miguel Ángel Odriozola, con el apoyo del Consejo Ejecutivo Honorario de Colonia, inició en 1968 un proceso de recuperación del patrimonio perdido. Gracias a ese trabajo, toda esta zona fue declarada Patrimonio Histórico de la Humanidad por la UNESCO en el año 1995. Algo similar ocurrió en Varsovia, Polonia, un tema que pueden conocer en dos de nuestros videos, cuyos enlaces dejamos en los comentarios. En este lugar encontramos las ruinas de la llamada “Casa de los Gobernadores” y los restos de la primera ciudadela. Aquí vivió Manuel de Lobo durante su estadía en Colonia. En la imagen podemos ver una fuente portuguesa del siglo XVIII. Los delfines esculpidos en su diseño son un detalle característico, que también pueden encontrarse en otros lugares, como la fuente de la Plaza Matriz de Montevideo. Como pueden ver, la Basílica del Santísimo Sacramento es una iglesia sencilla, pero a la vez elegante. Fue fundada por los portugueses el mismo año que la ciudad de Colonia del Sacramento y se construyó en el punto más alto, para que pudiera verse desde todos los rincones. A lo largo de los años fue reconstruida en varias ocasiones y su aspecto actual data de 1810. Su estilo refleja esa sobriedad característica de las iglesias portuguesas. Y hablando de Portugal, si quieren conocer Lisboa y Oporto, les dejamos los enlaces a esos videos en los comentarios. Esto me hace acordar a Varsovia.
¡Ah… sí! Al llegar a este lugar nos llamó la atención la presencia de estos bancos de madera, que alguna vez sirvieron como pupitres para los niños y niñas de las escuelas uruguayas. Tal vez existieron en otros países, pero en Uruguay se los conoce como “bancos varelianos”, en homenaje a José Pedro Varela, un destacado reformador educativo. Fue él quien impulsó la histórica reforma escolar basada en tres principios fundamentales: laicidad, gratuidad y obligatoriedad. El casco histórico de Colonia del Sacramento es un lugar para recorrer sin itinerario. Lo mejor es dejarse llevar y perderse entre sus callecitas adoquinadas, que siempre esconden rincones con encanto. En nuestro paseo sin rumbo, terminamos llegando a un mirador gratuito y estas son las vistas que nos regaló. Contanos, ¿qué es esto? Esto es parte de un esqueleto de una ballena que se encontró. Cuando yo era chica y veníamos todos los años, sí o sí teníamos que venir a ver el esqueleto de la ballena. Estaba completo hace 30 años estaba completo, no sé qué pasó… ¡Una lástima!, porque era como visita obligada a venir a ver el esqueleto de la ballena. Mientras recorremos las calles del casco histórico, vale la pena contarles cómo llegar a Colonia del Sacramento. Desde Buenos Aires pueden venir en barco con dos compañías que operan actualmente, Buquebús y Colonia Express, ambas con varias salidas diarias desde la capital argentina. Si vienen desde Montevideo, son unos 179 kilómetros, en viaje de poco más de 2 horas. Este recorrido lo pueden hacer en ómnibus con las empresas COT y Turil. Además, Colonia está bien conectada con otras ciudades del país, por ejemplo, desde Durazno, en el centro de Uruguay, pueden llegar con la empresa Nossar. ¡Bueno… vamos a almorzar!. Hoy es domingo 24 de agosto y ahí está una milanesa con papas fritas, y acá unos tallarines a la boloñesa, pero… con el pan ya puesto… ¿no? Servidos en un pan.
¡Servidos en un pan! Me hace acordar a Cracovia… “la sopa”. ¡Paaa!
Papas, papas de verdad, no congeladas. Coquita por acá, y Sprite por allá. Al ser un destino muy turístico, Colonia del Sacramento ofrece una amplia variedad de alojamientos y propuestas gastronómicas para todos los gustos y presupuestos. Nosotros vinimos por nuestra cuenta y nos quedamos dos noches. Por eso pueden vernos caminar también de noche por sus calles. En el casco histórico se puede andar con total tranquilidad. Es un lugar seguro y encantador para recorrer sin rumbo. Sin embargo, esa misma sensación no la tuvimos en la zona del centro, especialmente cerca de la plaza principal y sobre la avenida General Flores, un área un poco más alejada del casco histórico. De todos modos, y como en cualquier ciudad, siempre conviene mantenerse atento y cuidar los objetos personales, sin dejar a la vista carteras, billeteras u otros artículos de valor. Bueno Ana, ¿qué estás comprando?
Queso. ¡Queso!… ¡Queso colonia… en Colonia! Pero además, no solamente se puede comprar queso, sino también hay vinos, todo vinos uruguayos, la verdad, un montón. ¿Cuántas etiquetas me dijiste?
350. ¡350 etiquetas de vinos uruguayos!, la mayoría de Colonia. Y ya que hablamos de vinos uruguayos, los invitamos a acompañarnos en la visita que hicimos a la Bodega Santa Rosa en Montevideo, donde disfrutamos de la Fiesta de la Vendimia 2025. Les dejamos el enlace en los comentarios para que puedan ver el video. Colonia es un destino que no falla, y es recomendable en cualquier época del año. Hay para todos los gustos. Para los que les gusta la naturaleza, para los amantes de la historia y para los fans de las playas de río, porque sí, hay quienes disfrutamos del río también. Colonia es un destino romántico, un destino para caminar por sus callecitas empedradas que nos trasladan a otra época. Un lugar super recomendado para degustar los típicos quesos de la zona, y disfrutar de la tranquilidad cuando cae el sol y los faroles iluminan nuestros pasos. ¡Muchas gracias por ver el video!. ¡Hasta la próxima!.

A solo 50 minutos en barco desde Buenos Aires, esta joya del Río de la Plata es uno de los destinos más encantadores del país. En este video te llevamos a recorrer su casco histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y la impresionante Plaza de Toros del Real de San Carlos, restaurada y convertida en un espacio cultural único.

Caminamos por la Rambla de Colonia, descubrimos los vestigios del antiguo muelle real, el Bastión del Carmen, y revivimos la historia de portugueses y españoles que se disputaron este estratégico punto del continente.
También te mostramos el famoso Faro, la Basílica del Santísimo Sacramento, la emblemática Calle de los Suspiros y rincones que guardan siglos de historia y tradición.

Además, compartimos algunos datos curiosos, como la historia del presidente José Batlle y Ordóñez y su influencia en el Uruguay moderno, el antiguo casino del Real de San Carlos, y la evolución de la ciudad hasta convertirse en el destino turístico que es hoy.

Ya sea que viajes desde Montevideo o desde Buenos Aires, Colonia del Sacramento es una parada obligada: tranquila, romántica y llena de encanto.

🎥 Si te gustan los viajes que combinan historia, cultura y paisajes inolvidables, este video es para vos.
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7 Comments

  1. Qué lugar fantástico. Estoy por ir a Buenos Aires, y la verdad que me gustaría hacer una escapada a Colonia del Sacramento. Tendré en cuenta vuestra información. Saludos!!!

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